03 mayo 2008

Adios a Leopoldo Calvo-Sotelo

Esta mañana, de manera repentina, ha fallecido Leopoldo Calvo-Sotelo y Bustelo. Un político clave pero poco conocido, cuya sesión de investidura será recordada siempre por la fallido (y menos mal) golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. Como han destacado los medios, se trata de la primera muerte de un ex presidente del Gobierno (de la Democracia reciente, se entiende). Pese a su corto mandato -de febrero de 1981 a noviembre de 1982-, éste fue importantísimo para dejar cerrados los últimos acuerdos de la Transición. La noticia en El País y en El Mundo.La memoria de la Transición ha sido bastante injusta con este personaje, ya que únicamente parece que se recuerda por el día del golpe de Estado. El hecho de haber tenido el mandato más corto de la democracia, y ser el único presidente que no fue directamente elegido en las urnas -sucedió como vicepresidente a Adolfo Suárez tras su dimisión- se suman a este simple y reductor relato que no le hace justicia. Fue un político pragmático, de esos que eran tan necesarios para sacar a España de una funesta dictadura y consolidar la democracia, muy frágil por aquel entonces.

En Estados Unidos, la experiencia de los ex presidentes y sus muertes son parte de la cultura política de allí. En nuestro caso es la primera vez que ocurre. Tal vez debería hacernos pensar acerca de la corta vida que tiene aún nuestro sistema y de lo mucho que queda por hacer. Al margen de ideologías y posicionamientos personales, es necesario honrar a quienes representan el sistema de libertades que tenemos; un sistema cuestionable por muchos motivos, pero que no deja de ser estable y con garantías para los ciudadanos. Sirva este recordatorio para homenajear al segundo presidente de la democracia. Adios, don Leopoldo.

02 mayo 2008

El 2 de Mayo

¿Sabemos realmente lo que sucedió el 2 de mayo de 1808? Siendo pretenciosos diríamos que sí; pero una cosa son las evidencias que tenemos y que nos permiten elaborar una reconstrucción más o menos fidedigna de los hechos, y otra muy distinta es lo que hubo detrás. Por desgracia, este acontecimiento -del que hoy se cumplen 200 años- ha sido interesadamente malinterpretado por una visión nacionalista de la historia de España.
Cuando la Administración mete sus zarpas para realizar una conmemoración, las facultades de filosofía y letras se echan a temblar. La Comunidad de Madrid es buen ejemplo de ello con la exposición 2 de Mayo, Madrid: un pueblo, una nación. Una vez más, se recurre al mito fundacional de la España contemporánea. Se nos vende que los madrileños y, posteriormente, todos los españoles, actuaron de forma conjunta contra la invasión francesa movidos por un sentimiento común de pertenencia a la nación española. Ni fue estrictamente una invasión ni existía una sentimiento de nación española. Los ejércitos franceses se encontraban en España en virtud del tratado de Fointaibleau para invadir Portugal (que luego, irónicamente, serían aliados en la guerra). Nuestros amados monarcas, Carlos IV por un lado y Fernando VII por otro, estaban en lucha por el trono y ambos se hallaban fuera del país, en Bayona. Así de patriotas eran.

La idea de nación española la encontramos en dos sectores: los ilustrados (que habían perdido peso en la época de Carlos IV en favor del tecnócrata Godoy) y los liberales. Estos últimos tenían la idea plenamente contemporánea, ligada a la soberanía nacional y a las libertades individuales. Ambos sectores fueron después perseguidos y duramente reprimidos, además de ser acusados injustamente de afrancesados, máxima expresión de la xenofobia y fervor nacionalista de los llamados patriotas. El pueblo de Madrid se levantó en un motín, muy típico de la era preindustrial, por muchos motivos. Pero en ningún caso es acertado decir que se rebelaron para defender la nación española. Esas ideas estaban muy lejos de las capas populares.

La Guerra de la Independencia es uno de los acontecimientos más usados por el nacionalismo. Una visión -la nacionalista- que exalta al pueblo en armas, la cruzada contra el francés y la defensa de España y del rey, pero que deja de lado a los verdaderos héroes: quienes en medio del conflicto supieron de verdad qué querían hacer con la nación española, arriesgaron sus vidas para refugiarse en Cádiz y dotar al país de su primera constitución. Las libertades que allí se establecieron fueron después pisoteadas una y mil veces por los que, hasta hoy, se denominan patriotas, y creen ser más españoles que los demás. Que sigan en su sueño.

11 abril 2008

Carta abierta a Eduardo Zaplana

Señor Zaplana,
Felicidades por su acta de diputado, y felicidades también por haber abandonado la cúpula directiva de su partido. Sé que sigue siendo miembro de la ejecutiva nacional, pero ha dejado de ser portavoz en el Congreso, un puesto de gran trascendencia que había ocupado durante la pasada legislatura. Le felicito, no porque comparta sus ideas o apoye su partido (que no es el caso), sino porque ha elegido la mejor opción. No van a ser precisamente unos meses benignos para su formación. Por mucho que lo intenten ocultar, dentro del Partido Popular se está librando una silenciosa lucha por el poder, que en pocas semanas se tornará en combate abierto. Usted ha sabido quitarse hábilmente de en medio y retirarse a una cómoda butaca en la tercera fila (si no me falla la memoria visual), para ver el combate sin verse implicado. Creo que su antiguo compañero de aventuras, Ángel Acebes, debería haber hecho lo mismo que usted; aunque supongo que eso hubiera significado abandonar a su suerte al desdichado Mariano.No me sorprendió del todo su decisión. A fin de cuentas, durante esta agobiante VIII legislatura nunca ha estado del todo claro si compartía las tesis más radicales de su partido, y tan sólo se pronunciaba en casos concretos, relacionados con el parlamento. De hecho, la mayoría de las cosas que le he oido decir han sido sobre la vicepresidenta. No ha entrado al trapo de la dialéctica rastrera que otros cercanos a usted han utilizado, aunque a veces no pudiera evitar estar actuando como portavoz. Creo que no le ha hecho mucha gracia que le hayan relacionado con el sector duro de su partido. No sé dónde leí que, en la Comunidad Valenciana, usted representaba el ala moderada y Francisco Camps el ala dura del conservadurismo.

Realmente no sé, en definitiva, por qué ha tomado esta decisión. Sus razones tendrá. Debo insistir en felicitarle por haberla tomado. Cuanto más alejado esté de la directiva del partido en estos momentos, mejor. Creo, además, que el haberse ''retirado'' ha sido como asumir el resultado electoral. Se ha debido dar cuenta de lo infructuoso de la actitud que han mantenido estos cuatro años, y eso ya lo hace mucho más honrado e inteligente que la mayoría de miembros de su partido. Quién sabe si al final decidirá que el mejor retiro es volver a ser alcalde de Benidorm, lejos del bullicio y las broncas de Madrid. Al menos, allí hay playa.

Actualización del 30 de abril. Zaplana ha renunciado a su acta de diputado para aceptar una oferta de Telefónica de convertirse en consejero delegado para Europa. Casi era de esperar. No es fácil pasar de general a sargento. Tal y como están las cosas, hará mejor en marcharse a la empresa privada y dejar de lado la política española por un tiempo. Claro que detrás de todo está siempre don dinero; el hecho de multiplicar por 200 mi sueldo también me haría abandonar cualquier puesto en el que estuviese. Cada vez se pone más interesante este periodo que nuestros amigos periolistos están llamando precongresual.

29 marzo 2008

Tras las elecciones generales

Hay mucha gente, por desgracia, que no sabe cómo funciona el sistema electoral. Estamos tan hipnotizados por campañas millonarias de otros países (véase Francia o Estados Unidos) que nos hemos creído estar en ellas. Y no es así. Aquí en España no se vota a nadie para ser presidente, eso es un error de percepción del sistema, como ya digo, por creer que esto es Francia o Estados Unidos. Aquí lo que se eligen son diputados y senadores por cada provincia. Luego, el grupo mayoritario propone a uno de sus diputados como candidato a ser investido presidente del gobierno. Pero hemos preferido pensar que votábamos directamente a uno u otro candidato, en las que han sido las elecciones más bipartidistas y polarizadas.Acertó Llamazares en calificar estas elecciones de tsunami bipartidista en la comparecencia que hizo al conocerse los resultados casi definitivos. Por toda España circulaba la impresión de que había que elegir entre Rajoy y Zapatero; las urnas han demostrado hasta qué punto ha sido cierto esto. Pero seguimos sin entender nada. Los únicos que han votado realmente a Zapatero o a Rajoy han sido los electores de la circunscripción de Madrid, que es por donde se presentaban candidatos. El resto lo ha hecho a listas cerradas que tanto PSOE como PP han presentado en el resto de las provincias. Estoy seguro de que buena parte de quienes han votado por estos dos partidos desconocen el nombre de los candidatos que figuraban en la lista de su provincia. Es el gran negocio de la política: meterse en un partido mayoritario, ascender y conseguir estar en los primeros puestos en una lista para lograr el acta de diputado. Nadie te conoce y encima cobras como el que más. En esto se ha convertido la democracia representativa.

Pero es que tampoco tenemos conciencia de lo que significa la democracia representativa, que es lo que tenemos. Estamos cegados por el mensaje que, interesadamente, repiten machaconamente estos dos gigantes de la manipulación ciudadana. Los unos clamando al Cielo por las barbaridades que cometen los otros en el gobierno, anunciando el Apocalipsis; éstos, infundiendo el miedo a que aquéllos vuelvan a gobernar. ¿Y las ideas?, ¿y el compromiso de quienes supuestamente han de representarnos durante cuatro años? Esto es lo que hemos conseguido: un sistema bipartidista vacío de ideología, cuyos mensajes polarizan interesadamente a la opinión pública y donde nadie entiendo cómo funciona exactamente, un desconocimiento que, por supuesto, también les interesa a la oligarquía política. Me preocupa mucho.

¿Y los resultados? A estas alturas todos los conocemos; es misión de cada uno reflexionar sobre ellos y no dar mucho la tabarra con interminables análisis personales.

25 marzo 2008

Las advertencias de Rusia

Un título eufemístico: donde dije advertencias, digo amenazas. Desde que desapareció la Unión Soviética, el mundo dejó de prestar atención a lo que ocurría allá en las estepas, y es que ingenuamente pensamos que la nueva Federación Rusa poco podía ofrecer ya en la política mundial. Se la creía marchita, agonizante, acabada. La realidad es todo lo contrario. Cada día que pasa, Rusia está teniendo un mayor papel en eso llamado geoestrategia. En las últimas semanas ha lanzado dos amenazas que deben ser tomadas en consideración por este grupo de prepotentes autodenominado Occidente.

La primera de las amenazas vino a raíz del famoso Escudo Antimisiles que el presidente Bush quería desplegar sobre sus países aliados de la OTAN, entre los que se encuentran, desde fechas muy recientes, las repúblicas bálticas de Estonia, Letonia, Lituania y Polonia. El genio de la Casa Blanca pareció entonces olvidar que entre Lituania y Polonia hay una pequeña región, un oblast autónomo de la Federación Rusa llamado Kaliningrad (la antigua Königsberg, donde nació Kant), que está separado territorialmente del resto de Rusia. La cuestión es que si este escudo se pone en marcha, Rusia desplegará misiles nucleares en la región de Kaliningrad. ¿Alguien recuerda Octubre de 1962? Pues parece que no está tan lejano.La segunda también está relacionada con la OTAN. En este caso la protagonista es la república caucásica de Georgia (también antigua república de la URSS), que ha manifestado abiertamente su voluntad de ingresar en la Alianza que lidera Estados Unidos. Dentro de Georgia la situación no es precisamente buena, ya que dos provincias reclaman su independencia, una de ellas, Abjasia (estado no reconocido internacionalmente) con sus propias instituciones. La amenaza es bastante clara: si Georgia ingresa en la OTAN, Rusia reconocerá a las regiones secesionistas. Esta situación recuerda bastante a lo que está ocurriendo en Kosovo, donde el juego diplomático de reconocer o no reconocer su independiencia está poniendo en tela de juicio el consenso de Occidente respecto a algunos temas.

Así las cosas, Rusia en absoluto está adormecida o acabada. Para bien o para mal, cada vez tiene más importancia sus decisiones en política exterior. A fin de cuentas, gran parte de la energía que se consume en Europa viene de allí. No conviene cabrear mucho a un gigante dormido.

18 marzo 2008

Medvedev: ese hombre

Echaré de menos hablar en estas páginas de Vladimir Putin, ya que ahora ocupa el cargo de presidente de la Federación Rusa de forma interina, hasta que su sucesor Dmitri Medvedev empiece su mandato. Por mucho que cambien los puestos, Putin seguirá siendo en la sombra la cabeza que dirija Rusia, ya que incluso se ha especulado con la posibilidad de que se convierta en primer ministro, un cargo en principio casi testimonial ya que Rusia es fuertemente presidencialista. En este sentido es bastante similar a la Francia de Sarkozy.
Medvedev, nacido -al igual que Putin- en Leningrad (San Petersburgo) en 1965, ha demostrado ser el hombre de confianza del Kremlin, hasta el punto de que hace un par de años, fue nombrado jefe de un gabinete adjunto al del primer ministro, un cargo creado ad hoc para introducirle en la alta política y preparar su carrera. En los comicios realizados hace unas semanas, Medvedev obtuvo un respaldo de en torno al 70%, lo que confirma la tendencia en extremo presidencialista, personalista y autocrática de los antiguos territorios soviéticos, donde los candidatos reciben porcentajes de voto similares. En España resultaría imposible que un candidato obtuviese esa cifra. Pero en Rusia, el pluralismo político efectivo sigue siendo todavía algo por lograr.

No obstante, Medvedev representa cierto giro hacia la modernidad, no sólo por ser 13 años más joven que Putin, sino por intentar ser la cara amable del oscuro poder que tiene su partido (La Nueva Rusia) sobre el país. Esperemos -algo ingenuamente, eso sí- que no sea tan esclavo de los oligarcas y que termine con el antieuropeísmo que ha caracterizado la etapa de Putin. Aunque como ya he dicho antes, éste seguirá en las sombras costudiando su legado; un legado de dudosa reputación.

23 febrero 2008

Kosovo independiente: segunda parte

La semana pasada fue noticia destacada la independencia de Kosovo; independencia unilateral, porque desde Pristina se decidió que ya no iban a ser dependientes de Belgrado, sin contar con la opinión de Serbia, que legalmente es el estado soberano de aquella región de los balcanes. Es decir, el 17 de febrero se creó un estado de facto, Kosovo. La legalidad estaba del lado serbio, pero la alta política y la estrategia de distintas potencias hicieron que, entre otros, Estados Unidos y Reino Unido reconociesen este acto y entablasen relaciones diplomáticas, con lo que ahora, Kosovo está independizado de iure, aunque parcialmente.

Finalmente, el gobierno de España no ha reconocido a Kosovo como estado independiente, supongo que temiendo una exaltación de las aspiraciones soberanistas en los sectores más radicales del nacionalismo (ala Ibarretxe del PNV y nuestros queridos amigos de ERC). Fue destacado el hecho de que, esta semana, en una de las manifestaciones multitudinarias que se hicieron en Belgrado a favor de la unidad y contra la secesión de Kosovo, se portase una bandera de España así como de otros países que no han reconocido al nuevo estado de los Balcanes. Resulta una situación en extremo compleja, ya que ha sido reconocido por unos pero no por otros, mientras la ONU se ha escondido entre los abrigos a esperar que todo pase, como siempre. Por ahora, Naciones Unidas solo se ha pronunciado oficialmente para decir que no se tolerarán acciones de violencia, en referencia a los ataques que se hicieron en Belgrado contra embajadas de países que han reconocido la independencia. Muy en la línea de la ONU.

Me temo que no nos libraremos nunca de este dichoso debate sobre las nacionalidades, los estados, las etnias, los conflictos...